domingo, 8 de junio de 2014

Morfología del Caballo

Generalmente, el término "conformación" o "morfología" se usa para describir la forma de un caballo. Más específicamente, conformación se refiere a la estructura de su esqueleto. Conformación es la perfecta relación entre componentes, que contribuye a la perfección total de un animal. En los caballos bien conformados, ninguna característica es tan exagerada o deficiente como para distorsionar la simetría general. Una "correcta" conformación se rige por el trabajo para el cual el caballo ha sido criado. Estos caballos pueden trabajar más eficazmente y durante un mayor período de tiempo. Esto supone menor riesgo de lesiones ya que ninguna parte de la estructura recibe excesivo o inadecuado uso por ser asimétrica o desproporcionada. El equilibrio y las cualidades atléticas son mayores, y el rendimiento potencial más alto porque los miembros funcionan a su plena capacidad.




El caballo debe mantenerse erguido y la impresión global ha de ser de equilibrio, armonía y simetría. La cabeza debe asentarse limpiamente sobre el cuello, que ha de estar suavemente arqueado, no ser muy largo ni muy corto y estrecharse gradualmente hasta los hombros. Las patas deben ser rectas y limpias, con una generosa cantidad de hueso bajo la rodilla y articulaciones bien desarrolladas. Mirándolo desde atrás, las patas traseras deben de estar al nivel de las delanteras y los cuartos deben de ser iguales. las nalgas deben estar bien desarrolladas y la cola en alto, importante para el impulso y la velocidad. El pecho debe de ser ancho y profundo para facilitar la buena función cardiaca y pulmonar. 



Defectos Comunes:

Patas
 Junto con los cascos, son enormemente castigadas a lo largo de la vida de un caballo, por eso una buena conformación es vital. las articulaciones han de ser grandes y los huesos rector, con tendones fuertes y duros. El casco y la cuartilla deben formar una línea recta. Las patas deben de estar bien formadas para mantener una buena actividad y no sucumbir a la cojera. Las rodillas de las patas delanteras son responsables de un buen equilibrio: si, por ejemplo, el caballo es "corvo" o "transcorvo", el peso no estará bien distribuido, lo que causará una gran tensión en áreas localizadas, como el talón. Los caballos estevados o izquierdos sufrirán tensión en la cuartilla, el menudillo y el casco. Lo mismo se aplica a las patas trasera; si los corvejones están metidos bajo las nalgas o salen demasiado del cuerpo, la propulsión del caballo es más difícil. Lo "corvejones de vaca" o inclinados son también un signo de debilidad y hacen a un caballo poco deseable.

Cabeza y Cuello
La cabeza es la parte superior del cuerpo, que está unida al extremo anterior del cuello. Contiene el cerebro y los principales órganos sensoriales. Considerada de modo global, la cabeza ha de ser ligera, con las venas subcutáneas bien marcadas, el pelo y la piel finos. También debe tener una colocación correcta, con suficiente musculatura, bien cuadrada y unida al cuello, sin parecerse a la de un carnero, ni tampoco hundida o aplastada. En algunos ejemplares la cabeza es demasiado grande (cabeza pesada) o demasiado larga (cabeza cónica), defectos que dan un aspecto feo al caballo y hacen pesado su manejo. La cabeza cónica, o sea muy ancha en la parte superior y estrecha en los belfos, es un indicio de mala raza y de poco vigor. La cabeza acarnerada o de carnero, cuando su perfil es convexo, en la frente y en la nariz, también ofrece un mal aspecto. La cabeza achatada, hundida en la frente y la nariz, es un indicio de inteligencia si se complementa con una frente ancha. La cabeza de liebre, estrecha en las sienes y en el morro, con las orejas muy próximas entre sí y con poca carne, se observa generalmente en los caballos nerviosos o malévolos. La cabeza de rinoceronte, hundida en la nariz y con el hocico muy protuberante, por lo general es signo de estupidez. La cabeza que despapa, también llamada pico al viento va demasiado alta, casi en la línea del cuello, y la encapotada está demasiado cerca del pecho. Tanto el primero como el segundo defecto anulan casi por completo la acción de la embocadura. 




-El Tronco
El tronco, o cuerpo propiamente dicho, se apoya sobre las extremidades, sostiene el cuello y las partes externas del aparato reproductor, y forma dos cavidades, tórax y abdomen, que albergan los órganos principales de los aparatos respiratorio, circulatorio, digestivo, urinario y reproductor. La conformación del cuerpo contribuye muchísimo a la docilidad y la belleza del caballo. Tiene que estar bien desarrollado, ni demasiado gordo ni demasiado delgado, con los músculos y las venas subcutáneas bien marcadas, y el pelo ha de ser fino, brillante y suave. No debe ser muy alargado o estrecho, ni tampoco aplastado y, sobre todo, es importante que no sea flaco y descarnado, con el pelo áspero o demasiado largo.
Externamente el cuerpo comprende las siguientes regiones:

-La Cruz
Es la parte más elevada, situada por encima del nivel de las espaldas, entre el borde superior del cuello y el dorso. Si su altura es correcta, prominente y enjuta. conformación propia del caballo de buena raza, facilita los movimientos de las espaldas y los protege del roce de la montura. Si es demasiado carnosa, baja y redondeada dificulta la adaptación de la montura, el caballo es propenso a sufrir rozaduras y contusiones en los lados.
Si la cruz es demasiado alta y estrecha, no constituye un defecto, pero queda expuesta a sufrir lesiones graves en la parte más elevada (mal de cruz).

-El dorso 
Sobre el cual se apoya la montura, está situado entre la cruz y el lomo y tiene como base las trece vertebras dorsales y la parte superior de las correspondientes costillas. El dorso debe ser ancho y compacto, casi sobre la misma línea de la zona lumbar, y bien recto. Si es demasiado tejo y hundido, el caballo es débil, y se dice que tiene el dorso ensillado; s es demasiado alto y arqueado se denomina dorso de cabra o camello, conformación que denota fuerza, pero hace que los movimientos del animal sean duros y rígidos.
 -Espalda 
Está sujeta a una enorme presión, al tener que cargar con el peso del jinete; por eso es vital que sea lo más fuerte posible. Busca músculos bien desarrollado, que son el mayor soporte de su espalda. La conformación natural del caballo también es un factor importante: los caballos de espalda larga tienen más probabilidades de sufrir tensiones; la espalda hundida otro síntoma de los caballos con la espalda larga, es un signo de más debilidad. Los caballos de espalda corta tienen la ventaja de ser normalmente muy fuertes y a menudo ágiles, pero también es probable que se lesionen los cascos delanteros con los traseros. Además de que es difícil ensillarlos y el jinete puede acabar sentándose cerca del lomo, la parte más débil de la espalda.

-Grupa
Comienza al final del lomo y se extiende hasta la cola. Está limitada lateralmente por las ancas, y tiene como base ósea el sacro y la cara superior de los huesos ilíacos. Tiene que ser ancha, llena, carnosa, redondeada, un poco más elevada que la zona lumbar y casi horizontal. Si es demasiado estrecha y angulosa (grupa de mulo) afecta a la belleza y al movimiento de los posteriores; por el contrario, si es corta, inclinada y baja (grupa caída), los movimientos de los posteriores son duros y rígidos. Este defecto se encuentra a menudo en los caballos bastos, que por lo general tienen los posteriores rectos sobre los corvejones y son de proporciones cortas. En algunos casos tanto la región lumbar como la grupa pueden estar divididas en dos partes por un surco intermedio longitudinal, en cuyo caso se dice que tiene la grupa doble.


-Muslos
Están delimitados por los ijares, forman las partes laterales de la grupa y tienen como base el ángulo inferior y el lado externo del hueso ilíaco. Los muslos, que transmiten los movimientos de las extremidades posteriores al tronco, y el peso del cuerpo del segundo a las primeras, no deben ser ni demasiado largos ni demasiado cortos, sino bien desarrollados y de forma redondeada. Si son estrechos el caballo es débil. Si son demasiado largos lo hacen propenso a que se alcance o se toque en las bajadas; si son demasiado cortas el comportamiento del caballo es más duro y rígido.

-Cola 
Apéndice móvil cubierto de crines; comienza en la parte posterior de la grupa, se prolonga por detrás de los glúteos y cubre el ano y la vulva. Tiene como base los huesos coxales, sirve de adorno y para ahuyentar a los insectos. Debe llevarse quieta, bien pegada, no tiene que ser demasiado grande, y debe lucir unas crines largas y finas. Si es demasiado baja (mal prendida) el caballo no la lleva correctamente. Ello no es un signo de debilidad, pero sí de raza poco elegante. Se llama cola de ratón cuando la falta de crines es tal que deja la piel un poco al descubierto; colino se llama al caballo al cual le ha sido amputada la punta de la cola y de las crines. Para que el animal llevara bien la cola, antaño se le practicaba una operación conocida con el nombre de operación a la inglesa, que consistía en cortar o extirpar los músculos que hacen descender la cola, y el caballo recibía coloquialmente el nombre de a la inglesa. doble.

La Evolución del Caballo y su Domesticación

Los Primeros Caballos

El caballo ha tardado casi 60 millones de años en evolucionar desde su forma primitiva, Hyrocotherium o Eohippus, al Equus caballus de la familia Equidae, el caballo moderno que hoy conocemos.

El Eohippus (caballo del alba) se remonta al Eoceno, hace entre 56 y 34 millones de años, y se cree que procede de África o Asia. Los fósiles indican que tenía el tamaño de un perro pequeño y pesaba unos 5,5 kilos; en vez de tener un dedo protegido por un casco, como el caballo moderno, tenía zarpas de cuatro dedos en las patas delanteras y tres en las traseras. El Eohippus vivía en los bosques, donde se alimentaba de arbustos bajos y hojas tiernas, perfectamente adaptado al entorno, con una capa pinta olor beige que le servía de excelente camuflaje y le hacía casi invisible para los depredadores.


Eohippus

Durante el Oligoceno, que empezó hace 34 millones de años, el Eohippus evolucionó hasta el Mesohippus y el Miohippus. Aunque aún vivían en los bosques, eran mayores, más altos y pesados. Los dientes pasaron de ser pequeños y afilados a más grandes y romos, y así su dieta cambió a pastos y hierbas bajas. Los pies también cambiaron: ahora había tres dedos en el delantero y el central cargaba con casi todo el peso del cuerpo.
 Mesohippus

El mayor salto evolutivo llegó en el Mioceno, hace 24 millones de años, cuando el cambio climático tranformó los bosques pantanosos en grandes llanuras. El Parahippus y por fin el Merychippus se alzaban ya firmemente sobre un solo dedo aunque conservaban los laterales. Eran más grandes que los animales primitivos, con patas más largas que, como ya podían depender de la cobertura de los árboles, les permitían huir de los depredadores. Como en otros animales adaptados a espacios abiertos, los ojos se situaban a los lados del cráneo, permitiéndoles explorar a distancia y detectar depredadores más fácilmente.

Merychippus 

El siguiente cambio más significativo llegó hace unos 10 millones de años, cuando aparecieron los primeros caballos asentados en un solo dedo. A estas alturas, los dedos laterales se abían atrofiado, formando lo que ahoran llaman espejuelos, situados más arriba. Ahora llamado Pliohippus, se parecía mucho más al Eqqus que conocemos hoy, adaptado para comer hierba y correr a gran velocidad, aunque bastante menor y más ligero.
Pliohippus
El caballo dio su salto final hasta el Equus durante el Pleistoceno, hace unos 2 millones de años. Ahora estaba perfectamente adaptado a la vida en las llanuras. Era fuerte, rápido, tenía un solo dedo muy bien formado y estaba más musculado, y tuvo tanto éxito evolutivo que pronto se extendió por Asia y Europa, y por América a través del estrecho de Bering.




Caballos Primitivos: Los Tres Tipos Básicos.

Se cree que los caballos primitivos de Eurasia eran de tres tipos, según su hábitat y la región en la que vivían. La clasificación científica dada a estos caballos es Equus caballus, el mismo que tiene el caballo moderno.

De los tres tipos, el Caballo de los Bosques (Equus caballus sylvaticus) era probablemente el ancestro de las razas pesadas que se crían en Europa. Estaba muy bien adaptado a zonas pantanosas de Europa, donde su espesa capa le protegía de cualquier clima y sobretodo, del duro invierno.

Equus caballus sylvaticus
El caballo Przewalski (Equus caballus przewalskii) fue descubierto en Mongolia por Nicolai Przewalski sobre 1881. Es pequeño y fuerte, capaz de sobrevivir a condiciones duras. Aunque se considera un importante ancestro del caballo moderno. Se distingue por una estructura genética ligeramente distinta. Sin embargo ya no existe en la naturaleza pero aún se cría en zoos y safari parks.

Equus caballus przewalskii

Y por último el tercer tipo: El Tarpán (Equus caballus gomelini), evolucionó en las estepas del sudeste de Europa y el sur de Rusia. Bien adaptado a la vida en las llanuras abiertas, el Tarpán era de constitución más ligera y más rápido que los otros dos, pero como ellos podía resistir climas extremos. Por desgracia este se extinguió, aunque el Konik, muy parecido, se considera un pariente lejano.


Equus caballus gomelini


Domesticación y Tipos

El caballo fue domesticado por primera vez en el este de Europa y el cercano oriente hace unos 5.000 años. En ese momento otros animales como cabras, ovejas, vacas y perros se había domesticado con éxito, pero la necesidad de una bestia de carga mayor, del que se aprovechara también carne, piel y leche, llevó a domesticar al caballo. El caballo no se usó para montar hasta más tarde. En el año 1000 a.c. había caballos domesticados por toda Europa, Asia y Norte de África. De los 3 tipos originales del caballo primigenio, emergieron 4 tipos de caballo domesticado: dos que podrían clasificarse como ponis y los otros dos como caballos. 
 Os explico:
El poni tipo 1 medía como 1,20 m. de alzada y habitaba en el noroeste de Europa. Su aspecto debía de ser parecido al actual Shetland, de cuerpo pequeño pero robusto y espeso pelaje. También debía de estar muy bien aclimatado a las condiciones de su hábitat. Llamado también poni celta o de la meseta, razas fornidas y relativamente pequeñas que conocemos hoy como la de Exmoor o el Poni Islandés, descienden de él.

Poni Tipo 1

El poni tipo 2 era algo más alto, como 1,40 m. de alzada. Evolucionó en Eurasia y por ello se hizo muy fuerte y resistente a las frías condiciones climáticas de la región. Solían ser cervunos y tener una raya de mulo y rayas en las patas. Los ponis noruegos de los fiordos descienden del Poni Tipo 2.

Poni Tipo 2

El caballo de tipo 1 era más alto que los dos primeros, medía 1,50 m. y se había adaptado a los desiertos y estepas de Europa y Asia Cetral. Podía soportar épocas de sequía y calor, y como consecuencia tenia una capa fina y una piel relativamente delgada. Tenía una cabeza algo larga, cuello largo y crin y cola ralos. Es pariente cercano del antiguo caballo turkomeno y también del actual Akhal-teké. Su línea de sangre llegó hasta los modernos pura raza española (PRE) y berberisco.


Caballo Tipo 1
El caballo tipo 2, como el anterior, era básicamente un caballo del desierto pero más pequeño, 1, 45 m. Su hogar era Asia central, era resistente y soportaba climas extremos. Era un caballo de gran belleza, de cuerpo y cabeza finos. Es el antepasado del caballo árabe actual.

Caballo Tipo 2


Las primeras pruebas de que se montara u caballo proceden de Persia (Irán) y datan del tercer milenio a.c. En el 1580 a.c. ya se montaban caballos en Egipto y más tarde en Grecia. Esto era unas novedad, ya que antes los caballos se consideraban bestias de carga. A lo largo de los siglos, montar a caballo empezó a adquirir categoría de arte cuando Jenofonte (c.435-354 a.c.) historiador y líder militar famoso por conducir 10.000 mercenarios a lo largor de 1.500 km, fundó la hípica Atenas. Sus dos obras Hipárquico (Hipparchikós) que significa "Jefe de la Caballería) donde trata de las funiones de esta persona; la otra obra llamada Hippike "Sobre la Equitación" donde da consejos convenientes para mejorar la caballería. Estableció las bases del arte ecuestre clásico con ideas sobre la hípica muy evolucionadas. En sus escritos aparecen sus principio ecuestres en doma y el adiestramiento de caballos jóvenes, ejercicios de equilibrio y flexibilidad, cambios de andadura y dirección, círculos y piruetas. También enseñó a saltar a sus caballos. Se preocupó por la mente del caballo y estableció el valor de los premios y los castigos sin violencia. jenofonte enseñaba que hay que tratar con paciencia a los caballos y no aprobaba el uso de la fuerza para lograr sus objetivos. Afirmaba que el jinete que obligaba a su montura con el átigo, lo único que conseguía era el miedo, ya que la asociación que existe en esta acción de dolor con aquel objeto atemoriza al animal. Jenofonte solía montar a pelo y con los muslos desnudos, decía que el contacto directo con el pelo del caballo aumentaba la adhesión. 

“Lo que es arrancado por la fuerza y sin comprensión jamás será bello.” 

Cada vez más, empezó a montarse por otros motivos, en batallas o para tirar de carruajes, tareas para las cuales el caballo no tuvo rival durante siglos. los caballos también tuvieron un papel importante en la agricultura, hasta que fueron sustituidos por la tracción de vapor y el motor de combustión interna. 


Resumiendo: Fiel compañero del hombre, el caballo ha guerreado, trabajado y viajado a su lado formando una importante parte de nuestra civilización. Sin él, el mundo hubiera sido muy diferente a como lo conocemos ahora. 

domingo, 4 de mayo de 2014

Introducción y Breve Historia del Caballo


Boceto de Leonardo Da Vinci
El caballo es un animal fascinante. Nuestra civilización se habría desarrollado de una forma diferente si no hubiesen existido los caballos. Dada la inmensa influencia que este animal ha tenido en la marcha de la humanidad. De hecho, desde los albores de la historia, cuando el hombre lo transformó de apreciada presa a señorial y distinguido trono, el caballo se convirtió, en un período relativamente corto, en medio de transporte, en herramienta de trabajo o en máquina de guerra. Posteriormente, levantando pasiones y ambiciones provocó inenarrables epopeyas, favoreció conquistas, inmigraciones y determinó destinos y vivezas humanas. Al mismo tiempo inspiró a pintores y escultores, poetas y músicos, reflejando en su naturaleza y en sus formas las preferencias estéticas de cada civilización y cultura. En la mitología se fundió con el hombre dando origen a los centauros, y hasta fue dotado de alas como Pegaso, mientras en la realidad se fue adaptando a cada clima y a cada medio, acercándose cada ve más a los usos y costumbres de los pueblos.
Todavía hoy es enorme la influencia que en todo el mundo continua teniendo al caballo sobre nuestra forma de vivir, de hablar, de vestir, de pensar y hasta de soñar, lo que en el fondo es un testimonio de otros tiempos en los que hombre y caballo no podían vivir el uno sin el otro. Si el primero ha ido condicionando a la naturaleza de su amigo cuadrúpedo, creando razas diferentes adaptadas cada una a un empleo concreto (razas de tiro, de carga, de silla o de carrera), el segundo ha continuado influyendo sobre el modus vivendi de su propio amigo-patrón.
Dressage
En tiempos más recientes las máquinas han ido suplantando paulatinamente al caballo en numerosas tareas y actividades si bien este, después de padecer una vertiginosa decadencia ha vuelto a experimentar un gran auge que se ha visto impulsado por el desarrollo de una mayor conciencia ambientalista y animalista, hasta reafirmarse, hasta hoy en día, como un insustituible compañero deportivo y para tiempo libre. Por ello todavía hoy, continua corriendo en los hipódromos, compitiendo en los juegos olímpicos, repoblando granjas campestres y acercando a turistas y aficionados a disfrutar de la belleza de la naturaleza.
En definitiva, el caballo nos ha ayudado durante unos, aproximadamente, 5500 años desde su domesticación y aún a día de hoy, porque los queremos y nos encantan, queremos que este bondadoso e inteligente animal siga en nuestras vidas!!




                                                                               


martes, 29 de abril de 2014

No es simplemente un Caballo

A algunas personas puede gustarles el fútbol, a otros las flores y a muchos la música, pero lo que realmente a mí apasiona y emociona como nada en el mundo son los caballos.

Una vez leí que en el mundo existen dos tipos de personas: las personas que aman a los caballos y las que no. Lo cierto es que esa frase me hizo pensar bastante acerca de la gente y que es una verdad como un templo. Por ejemplo: en el colegio siempre que preguntaban por gustos mis compañeros de clase solían responder por color favorito el rosa (si era chica) y el azul (si era chico) y que su animal favorito era o el perro o el gato. Rara era la persona que se salía de esa normativa. Y ahí es donde entro yo. La verdad es que siempre me he decantado por lo diferente, pero no porque yo quisiera salirme de lo que se conoce como "el rebaño" si no porque soy así, supongo. Y lo cierto es que se me ha criticado mucho por ello. En el tema de los caballos, desde niña siempre me han gustado, no me acuerdo del día en el que dije "uy pues me gusta este animal" no, creo que algo con lo que he nacido. Algo que hay dentro de mí grita cuando ve un potro galopando o un pony. No sé por qué, solo sé que desde siempre me ha atraído su magia. Es algo bastante indescriptible. Creo que me gustan porque en tiempos de oscuridad son lo único que me han levantado el ánimo y me han hecho olvidarme de todo. Son bastante especiales para mí. Y cuando era pequeña  los quería por todas partes en mi vida. Solía tener por casa mil revistas de doma y saltos y libros de razas, también pósters y hasta la cenefa de la pared jajaja. Siempre que escuchaba la palabra "caballo" en los informativos o la leía en alguna parte me emocionaba mucho. Creo que es lo único del mundo que realmente me entusiasma de verdad y me llena como persona.



Desde que tengo uso de razón también me ha gustado mucho el dibujo. Es algo que me viene de familia, pero creo que eso de la creatividad y el arte va más en la persona que en la herencia genética. Recuerdo estar dibujando caballos a TODAS horas, en el colegio llegaban a llamarme "caballo" porque me veían en el patio jugando con mis My Little Pony. Sé que no es una obsesión, es algo que me ha ayudado a salir adelante y yo a las cosas buenas suelo aferrarme para que cuando caiga pueda sujetarme y
Uno de mis dibujos ♥ 
levantarme de nuevo. Y eso son los caballos para mí. Una especie de desahogo de este mundo. Aún a día de hoy me encanta meterme en mi cuarto y dibujarlos, aunque tengo que decir un poco en secreto ya que como se me ha juzgado por hacerlo, me gusta que sea una aficción solo para mí. Y por esa misma razón me ha costado un poco hacer este blog, aún así tengo que decir que con los años he madurado mucho y no me importa ya demasiado lo que la gente diga. Además, como creo que no estoy haciendo nada malo y me parece algo realmente precioso y que por otro lado me gustaría mucho que la gente que comparte mi pasión me leyera y pudiéramos compartir opiniones, aquí os lo dejo! Ahora que os he contado un poco de mí, espero hablar pronto de cosas muy interesantes y que os gusten mucho, pero eso sí siempre que tengan que ver con nuestro amigo équido. ¡Un saludo!


                               

                                  No es simplemente un caballo, son una forma de vida.


                    

jueves, 24 de abril de 2014

Un gran primer paso (espero)

Hola! Llevaba bastante tiempo queriendo crear un blog dedicado a lo que más me gusta del mundo, mi pasión: los caballos! ¿Por qué un blog sobre caballos? Los caballos son un sueño para mí, mi presente, mi futuro y mis ganas de vivir son en mayor parte gracias a ellos. El caballo es mucho más que "mi animal favorito" lo mío va más allá, algo que podría decirse mágico. Es complicado de explicar, pero sé que mucha gente amante de este cuadrúpedo entiende a lo que me refiero. Muchos de los momentos más felices de mi vida han sido montando a caballo, es indescritible lo que siento a galope tendido. He encontrado en ellos el desahogo y la libertad que tanto me hacen falta en esta vida, a veces tan complicada, y quiero enseñaros lo que son para mí. Pienso que este blog va a ir dedicado a todo el mundo tanto sepan como no de este espectacular mundillo que gira en torno al caballo, quiero que todo el que me lea sienta esta sensación tan bonita conmigo y a muchos abrirles los ojos de que no es un "SIMPLE" animal. A parte de cuidados y razas procuraré hablaros de todo un poco: deportes, historia, morfología, anatomía, también de arte, (puesto que yo desde muy muy muy pequeña los dibujo) y un millón de cosas más puesto que es un tema más extenso de lo que parece. En fin, con esto queda inaugurado un blog que espero que os guste mucho y lo disfrutéis al máximo! Un saludo y espero veros muy a menudo por aquí!